Su carpeta personal es suya
Ni el administrador de su empresa entra. Ni nosotros. No es una casilla que alguien pueda marcar: es una regla del sistema.
Nube de trabajo para empresas
Una sola aplicación para lo que hoy tiene repartido entre proveedores que no se hablan. Una IA que sí conoce sus documentos y le enseña qué va a salir antes de que salga. Se paga por empresa, no por usuario.
No son promesas: son bloqueos del sistema. Pruébelas aquí, y después pídale a su administrador que lo intente.
Ni el administrador de su empresa entra. Ni nosotros. No es una casilla que alguien pueda marcar: es una regla del sistema.
Lo que guarda en una carpeta segura no sale hacia la IA. Ni siquiera si usted se lo pide. Y el intento queda registrado.
Le enseñamos el texto exacto que va a salir hacia la IA, con los datos ya sustituidos. Usted decide. La pantalla aparece en cada envío.
El correo con un proveedor. Los archivos con otro. El calendario donde se pudo. Y una inteligencia artificial que responde de maravilla sobre el mundo entero, pero no sabe nada de su empresa.
Cada módulo se explica solo y tiene su página. Todos comparten los mismos permisos, las mismas carpetas y la misma bitácora.
Carpetas de empresa y una carpeta personal que nadie más ve. Versiones, papelera, búsqueda dentro del documento y en escaneados, Office en línea.
Su buzón de MexMail dentro de la misma aplicación: dominio propio, antispam que aprende, DKIM y DMARC, «avisarme si no contestan» y adjuntar desde la nube.
Invitaciones con «sugerir horario», salas de video sin instalar nada y grabación que llega transcrita a sus archivos, buscable por lo que se dijo.
Resuma un contrato de cuarenta páginas, pregunte qué dice una cláusula, redacte la respuesta a un correo largo. Sobre lo que usted le adjunta, no sobre generalidades.
Pida la aceptación de un documento a una o varias personas, de su empresa o de fuera. Cada una recibe su enlace y queda constancia de quién, cuándo y desde dónde.
Ocho mil fotos de obra, y encontrar las tres que busca. Galería con carpetas por la fecha de la cámara, no por el día en que alguien las subió.
El chat de su equipo dentro de la misma casa, con los archivos que ya están en su nube y videollamada desde la conversación. Notas con recordatorios.
El servidor de su oficina, administrado desde MexCloud: carpetas con copia al minuto en la nube, router y firewall, filtro de sitios, Hotspot para visitas y respaldo en USB.
Resuma un contrato de cuarenta páginas. Pregunte qué dice la cláusula de penalizaciones. Redacte la respuesta a un correo largo. La IA trabaja sobre lo que usted le adjunta, no sobre generalidades.
Con todas las letras: la IA funciona con un proveedor externo, así que lo que le manda sale de aquí. Por eso existen la sustitución de datos y las carpetas seguras. Si su empresa necesita que no salga nada, le instalamos un modelo propio en su red; hace falta un servidor con tarjeta gráfica y se lo dejamos funcionando nosotros.
Ver la inteligencia artificialPulse un renglón y la grabación salta a ese minuto.
Cada junta puede tener su sala, en el navegador y sin instalar nada. Quien recibe la invitación entra con un clic, tenga cuenta o no. Si la graba, al terminar queda en sus archivos con su transcripción y su resumen, y a partir de ahí se busca como cualquier documento.
Los archivos y el correo son los dos lugares donde vive el trabajo de una empresa. Cuando están en la misma aplicación, dejan de estorbarse: un adjunto se toma de la carpeta, no de la descarga; un contrato que llega por correo se guarda en Contratos con un clic.
El correo es MexMail. Los planes de MexCloud con MexMail lo incluyen, con su dominio y hasta el número de cuentas del paquete. Si su empresa ya lo tiene, entra con su cuenta de correo y su buzón aparece aquí. En los planes solo de MexCloud, los usuarios trabajan sin buzón.
Muchas empresas de internet ganan dinero con sus datos. Nosotros ganamos dinero con su suscripción, y ese es todo el modelo. Pero eso lo promete cualquiera y no se puede comprobar. Por eso la privacidad está escrita como reglas concretas, que se sostienen solas aunque alguien se equivoque al dar un permiso.
Ni su administrador, ni quien le da soporte. Ni con permisos de control total: no es una casilla que alguien pueda marcar, es una regla del sistema.
Cómo lo comprueba: pídale a su administrador que intente abrirla. Verá «sin acceso» y el intento en la bitácora.
Es un bloqueo, no una preferencia: no ocurre ni con verificación en dos pasos ni por descuido. Y cada intento queda registrado.
Cómo lo comprueba: pídale a la IA que lea una carpeta segura. Le dirá que no puede, y la bitácora lo mostrará.
Se le enseña el texto exacto que va a salir, con los correos y teléfonos ya sustituidos. Su empresa puede declarar nombres de clientes o claves internas que no salen nunca. Y si prefiere no tener IA, no se enciende.
Cómo lo comprueba: la pantalla de revisión aparece en cada envío. No hay forma de saltarla.
El reconocimiento de personas en fotos lo permite la empresa y lo activa cada quien. Si no lo enciende, sus fotos no se analizan. Ocurre en nuestro servidor, no en un servicio de terceros, y en las carpetas seguras no ocurre nunca.
Cómo lo comprueba: el interruptor está en su configuración, y apagado por defecto.
Las reglas de arriba se pueden leer, comprobar y exigir. Lo que ningún proveedor puede prometer es que nada falle nunca: por eso hay versiones, papelera, respaldos verificados y alguien que contesta. Cómo protegemos su información, a detalle.
Los servicios de oficina más conocidos cobran por persona: cada contratación sube el recibo, use lo que use. Aquí el espacio se contrata por empresa y lo comparte todo el equipo. Mueva el control y mire qué pasa con cada modelo.
10licencias
1espacio para toda la empresa
No todas las empresas quieren lo mismo, y algunas tienen una política que decide por ellas. Es el mismo producto en los tres casos: las mismas pantallas, los mismos permisos, la misma aplicación en el teléfono. Lo único que cambia es dónde están los discos.
Lo enciende esta semana, sin comprar equipo ni administrar nada. Nosotros nos ocupamos de los respaldos, de las actualizaciones y de que esté disponible. Los servidores están en centros de datos de Norteamérica que administramos nosotros.
Para quien quiere empezar ya y no tiene, ni quiere, gente dedicada a servidores.
El mismo MexCloud instalado en sus servidores, en su red, con las salidas a internet que usted decida. Sus archivos no salen de ahí: ni a nuestra nube ni a ninguna otra. Se instala y se mantiene con nosotros.
Para quien tiene una política, un contrato o un auditor que se lo exigen.
Lo que pesa o lo que es delicado, en sus equipos; el resto, en nuestra nube, unidos por una red privada. Así opera buena parte de nuestros clientes: casi nunca hace falta elegir entre todo o nada.
Para quien ya tiene servidores y prefiere aprovecharlos antes que tirarlos.
Una advertencia sobre la IA: dentro de su red funciona con un modelo instalado ahí, y eso pide un servidor con tarjeta gráfica. Sin él, la IA se conecta a la nuestra con las reglas de arriba. Las dos se pueden; conviene decidirlo antes de firmar, no después. Las tres opciones, a detalle.
Expedientes que contestan: pregunte qué dice una cláusula en vez de buscarla. Con la confidencialidad puesta por escrito y la opción de un modelo de IA propio, para que nada salga de su red.
Una cuenta, una factura y un solo lugar donde buscar. Deje de pagar el correo por un lado y el almacenamiento por otro, y de explicarle el mismo problema a dos soportes distintos.
Ofrézcalo a sus clientes con su dominio, su logotipo y sus colores. Cada empresa entra por su dirección y ve su marca, no la nuestra. Si lo prefiere, traiga su propio almacenamiento o su propio modelo de IA.
No hace falta cambiar de costumbres ni aprender otra forma de trabajar. MexCloud habla los mismos idiomas que sus programas de siempre, y sus archivos no quedan atrapados aquí.
Se monta como una unidad de red en Windows, Mac y Linux: sus carpetas, donde siempre las ha abierto.
Se instala desde el navegador, sin tienda de por medio, con avisos. Calendario y contactos se sincronizan con iPhone y Android.
Sincroniza sus carpetas con una copia local en Windows, Mac y Linux, y sigue trabajando aunque se corte la conexión.
Word, Excel y PowerPoint se abren y editan en línea, y desde el correo adjunta lo que ya tiene guardado.
El correo, el calendario y la libreta funcionan con el programa que ya use. Es la misma agenda, no una copia.
Cuatro pasos. En ninguno hay que comprar nada por adelantado.
Treinta minutos con alguien del equipo, en el horario que le acomode. Traiga un expediente difícil de los suyos y lo vemos con documentos de verdad, no con ejemplos preparados.
Sin compromiso y sin tarjetaCreamos su espacio, los grupos con su administrador y las primeras carpetas. Si su plan incluye MexMail, configuramos su dominio y las cuentas; si ya lo tiene, se liga y el correo aparece dentro.
Esa misma semanaEmpieza por las carpetas compartidas y el calendario. Lo demás se muda cuando usted decida, o no se muda: MexCloud convive con lo que ya usa.
Sin cortar nada de golpeDentro de la aplicación hay un botón de ayuda que responde en español al momento. Detrás está el equipo que opera el sistema, no un centro de llamadas en otro huso horario.
Desde Tampico, en su horarioMexCloud lo hace Grupo Rivfer, desde Tampico. Llevamos desde el año 2000 montando y administrando la infraestructura de empresas mexicanas, y este producto es lo que aprendimos haciéndolo.
El software es nuestro y los servidores los operamos nosotros: no revendemos el panel de nadie. Cuando algo falle, va a hablar con quien lo construyó.
Servicios de internet para la pequeña y mediana empresa, cuando casi nadie los daba en español y con alguien al teléfono.
Llegamos a operar alrededor de 120 servidores Linux virtualizados, cada uno con la instalación que su empresa necesitaba. Ahí se aprende qué se rompe, cuándo y por qué.
Correo empresarial con control de correo no deseado y soporte propio. Miles de buzones que siguen funcionando todos los días.
Los archivos, el correo, el calendario, las juntas y la IA en una sola aplicación, corriendo sobre la infraestructura que ya administrábamos.
MexCloud es una nube de trabajo para empresas: una sola aplicación donde viven los archivos, el correo con su dominio, el calendario, las juntas, los mensajes del equipo, las notas, las fotos y una inteligencia artificial que responde sobre sus propios documentos. La desarrolla y la opera Grupo Rivfer desde Tampico, Tamaulipas, sobre infraestructura que administra desde el año 2000. Se contrata por empresa, no por usuario.
No. Lo habitual es empezar por las carpetas compartidas de la empresa y, si ya tiene MexMail, entrar con su correo para que todo quede en la misma aplicación. Lo demás se muda cuando usted decida, o no se muda: MexCloud se monta como una unidad de red, sincroniza calendario y contactos con el teléfono y abre documentos de Office en línea, así que convive con lo que ya usa.
Contrata un espacio para toda la empresa, del tamaño que elija, y lo reparte su administrador entre las personas y las carpetas, con cuotas si las quiere. Contratar a alguien no sube el recibo; el recibo cambia cuando decide crecer el espacio. Hay tres formas de contratar: solo MexCloud, por almacenamiento, desde 500 GB; MexCloud con MexMail, en paquetes que incluyen cuentas de correo con su dominio; o a su medida, eligiendo el almacenamiento y las cuentas que quiera. Los precios están publicados, en pesos y por mes.
Depende del plan. Los planes de MexCloud con MexMail incluyen hasta cierto número de cuentas de correo con su dominio, además del almacenamiento; los planes solo de MexCloud no incluyen correo, y en ellos los usuarios se dan de alta por la empresa, en grupos con su administrador, y trabajan sin buzón. Si su empresa ya tiene MexMail, se integra: entra con su cuenta de correo y su buzón aparece dentro de la misma aplicación.
No. La IA se enciende por empresa y, apagada, no interviene en nada. Encendida, antes de que salga cualquier texto ve la pantalla de revisión con los correos, teléfonos y palabras protegidas ya sustituidos, y lo que guarde en una carpeta segura no llega a la IA nunca. La IA funciona con un proveedor externo; si su empresa necesita que nada salga de su red, se instala un modelo propio en un servidor con tarjeta gráfica.
En la nube de MexCloud, los servidores están en centros de datos de Norteamérica que administra Grupo Rivfer. Si su política lo exige, el mismo MexCloud se instala dentro de su empresa, o una parte en cada lado. Su carpeta personal no la ve nadie, ni su administrador ni el soporte: no es un permiso que alguien pueda marcar, es una regla del sistema. Cada intento de entrar a una carpeta segura queda en la bitácora de auditoría.
Los respaldos son diarios y se verifica su integridad; cada archivo guarda sus versiones y lo borrado va a la papelera, así que un archivo dañado o cifrado por un virus se recupera de la versión anterior. Y cuando algo falle, habla con quien construyó y opera el sistema, en español y en su horario, no con un centro de llamadas en otro huso horario.
Se va con todo. Sus archivos son archivos normales y se descargan con los programas de siempre; MexCloud se monta como unidad de red y tiene su propia aplicación de escritorio, así que puede tener una copia local en todo momento. El correo es IMAP, como en todas partes. No hay nada atrapado ni letra chica que lo retenga.
Una demostración de 30 minutos con alguien del equipo, en el horario que le acomode. Traiga un expediente difícil de los suyos y lo vemos con documentos de verdad, no con ejemplos preparados.